EN PORTADA

2015, Año Internacional ¿de la Luz?

En el mundo global se usan diferentes referencias y así los años no sólo se identifiquen con el número del calendario gregoriano al uso en la cultura occidental y ampliamente usado en las relaciones internacionales, sino con otras denominaciones de otras culturas. ¿Se trata por tanto de dar a conocer una nueva nomenclatura para los años? No. Se trata de dar a conocer la resolución 68/221 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aprobada en el 68 período de sesiones, 71 sesión plenaria, el día 20 de diciembre de 2013. Con esa resolución la ONU proclamó el año 2015 Año Internacional de la Luz y las Tecnologías Basadas en la Luz, invitando a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) a que facilite la organización y la observancia del Año Internacional, en colaboración con los gobiernos, las organizaciones competentes del sistema de las Naciones Unidas, el Consejo Internacional para la Ciencia y otras organizaciones académicas y no gubernamentales competentes.

Asimismo, alienta a todos los Estados, al sistema de las Naciones Unidas y a todos los demás agentes para que aprovechen este año internacional para promover medidas a todos los niveles, incluso mediante la cooperación internacional, que aumenten la conciencia del público sobre la importancia de las ciencias de la luz, la óptica y las tecnologías basadas en la luz y promuevan un amplio acceso a los nuevos conocimientos y actividades conexas.

Quien más quien menos es consciente de la importancia de la luz a poco que se detenga un minuto a pensar esta cuestión: la luz del Sol fue imprescindible para que surgiera la vida y se mantenga en este planeta, la luz regula nuestros ritmos de actividad, la luz influye en nuestro estado de ánimo… ¿Para qué entonces proclamar un año internacional de la luz? Cuando la ONU proclama un año internacional, el tema objeto del mismo debe ser un asunto prioritario en los campos político, social, económico, cultural, humanitario o de los derechos humanos; el tema debe ser de interés para todos o la mayoría de los países, sea cual fuere su sistema económico y social y debería contribuir al desarrollo de la cooperación internacional para resolver problemas globales, con especial atención a los problemas que afectan a los países en vías de desarrollo; el tema debe involucrar acciones en los ámbitos internacional y nacional y debe haber una expectativa razonable de que un año internacional genere un seguimiento importante, tanto a nivel nacional como internacional, en forma de nuevas actividades o del fortalecimiento de las ya existentes.

No cabe la menor duda de que la luz y las tecnologías basadas en la misma son importantes para la vida de los ciudadanos del mundo actual y para el desarrollo futuro de la sociedad mundial en muchos niveles, satisfaciendo los demás requisitos anteriores como se describe a lo largo de este artículo.

Los avances. Desde un punto de vista físico, la luz, al interaccionar con la materia, proporciona y transmite información sobre la naturaleza de la misma, su morfología, su estructura interna o su evolución dinámica; actúa sobre la materia produciendo o facilitando cambios en la misma tanto estructurales y de naturaleza, como de forma; es la fuente que mayor cantidad de información nos aporta, como pone manifiesto el dicho “más vale una imagen que mil palabras”, y es el elemento que más rápidamente puede transmitir la información. Por ello, utilizando de forma adecuada la luz, desarrollando su conocimiento y tecnología, se han alcanzado avances casi inimaginables en las esferas de: •La medicina (piénsese en la evolución de la cirugía o en los sistemas de diagnóstico con endoscopios, o en los tratamientos diversos que usan el láser como terapia).

•La información y las comunicaciones (piénsese en la capacidad de presentar información con las pantallas de alta definición en los televisores, los ordenadores o los teléfonos móviles, en la recuperación de imágenes, en los sistemas de almacenamiento masivo de información o en la velocidad, volumen y alcance de las comunicaciones actuales).

•La energía (piénsese en la obtención de electricidad en las plantas fotovoltaicas o termo-solares, o en la generación de luz con nuevas fuentes de menor consumo como los diodos emisores de luz conocidos como LED, que ayudan a limitar el despilfarro de energía y a la reducción de la contaminación lumínica).

•La seguridad (piénsese en los circuitos de control en los dispositivos activos de protección como los de los coches, en el GPS, en la conservación y seguridad de documentos, en la formación de imágenes infrarrojas, o en los más modestos códigos de barras y escáneres que incluso se tienen en casa).

•El medio ambiente y la astronomía (piénsese en la instrumentación usada en observación remota para la medida de la contaminación o la predicción del tiempo, o en el estudio del universo).

•La agricultura y la minería (piénsese en la capacidad de detección de recursos, detección de plagas y observación de la producción que se tiene con la detección y observación remota).

•La arquitectura (piénsese en el desarrollo de nuevos materiales que facilitan un aprovechamiento energético mayor, o en la creación de ambientes luminosos más confortables y adecuados a las tares visuales a desarrollar en ellos).

•El apoyo a la discapacidad (piénsese en los dispositivos electro-ópticos que facilitan la baja visión).

•El ocio (piénsese en todos los sistemas basados en ordenador o los de realidad virtual, por no citar uno de los clásicos, el cine). •El arte y la cultura (piénsese en las nuevas posibilidades de recuperación de obras de arte que se ha abierto con el uso de los láseres y las cámaras infrarrojas, o en las posibilidades de expresión plástica que ofrece la iluminación de edificios y monumentos o de expresión artística al relacionar la luz con los sentimientos y emociones).

•Los procesos industriales de fabricación (piénsese en los sistemas de control de calidad de la producción, la miniaturización progresiva de chips, los nuevos objetos como el DVD o la impresión 3D, los objetos con formas limitadas casi exclusivamente por la imaginación, etc.).

Queda claro que la luz y las tecnologías basadas en la luz contribuyen al logro de las metas de desarrollo convenidas internacionalmente, abordando retos globales tales como el desarrollo sostenible, la generación de energía limpia y la salud y bienestar de las comunidades, así como a mejorar la calidad de vida en los países desarrollados y en desarrollo.

Así lo entendieron también los representantes de los países que forman el Consejo Ejecutivo de la UNESCO, que en noviembre de 2012 aprobaron la propuesta presentada a la Asamblea General de la ONU en mayo de 2013. Cabe decir que la propuesta fue aprobada por unánime aclamación y que hasta la fecha ha sido la propuesta de este tipo apoyada por un mayor número de países, entre los que estaba España. Para llevar a la práctica esta declaración se creó un comité internacional presidido por el Prof. J. Dudley y nucleado entorno a la Sociedad Europea de Física, de donde partió la idea de este año internacional en el año 2009. Este comité recibió la adhesión de más de 100 patrocinadores de 85 países en un periodo muy corto de tiempo y estableció el portal internacional del año de la luz (http://www.light2015.org/Home.html).

Además, promovió la creación de comités en distintos países, entre ellos España. El Comité Español del año de la luz viene trabajando desde mayo de 2014 para promover actividades que ayuden a conseguir que los objetivos planteados para el año de luz se difundan ampliamente:

•Mejorar el conocimiento de la sociedad acerca de cómo la luz y sus tecnologías relacionadas afectan a la vida cotidiana y son esenciales para el futuro desarrollo de la humanidad.

•Desarrollar la capacidad educativa mediante actividades orientadas a la difusión de la cultura científica entre los jóvenes en todo el mundo y la promoción de la enseñanza de las ciencias entre los jóvenes, especialmente en los países en desarrollo.

•Aumentar la cooperación internacional.

•Destacar la importancia de la investigación y fomentar vocaciones científicas en el ámbito de la luz y sus aplicaciones, haciendo especial hincapié en el empoderamiento de las mujeres en el ámbito científico. Difundir los descubrimientos de los siglos XIX y XX que han demostrado la importancia fundamental de la luz en la ciencia y el desarrollo científico.

•Promover la importancia de la tecnología de iluminación en el desarrollo sostenible y en la mejora de la calidad de vida en los países en vías de desarrollo.

•Dar a conocer la relación que existe entre la luz, el arte y la cultura, así como fortalecer el papel de las tecnologías ópticas en la preservación del patrimonio cultural.

•Conseguir que los logros y objetivos anteriores perduren en el tiempo más allá de 2015.

Las actividades que se están desarrollando, junto con material de libre uso para desarrollar otras, se pueden encontrar en el portal del año de la luz en España (www.luz2015.es). Son de todo tipo, desde conferencias y exposiciones hasta espectáculos de iluminación y celebración de congresos, y están distribuidas por todo el territorio nacional.

Cabe destacar los programas de actividades en los centros escolares que conllevan seminarios y realización de experiencias en el aula y elaboración o recopilación de materiales didácticos de apoyo al profesorado. Si la luz es tan importante y no se tiene conciencia de ello, es necesario que el sistema educativo en todos sus niveles la tenga más presente. Es importante resaltar también que la tecnología basada en la luz es un motor económico importante hoy en día, con potencial de revolucionar el siglo XXI como la electrónica hizo con en el siglo XX. Tan es así que la Unión Europea ha declarado la fotónica, la tecnología de la luz, como una de las tecnologías claves para el futuro de los países de la Unión.

Puede ser una buena oportunidad para la economía española, donde hay ya buenos grupos de investigación con experiencia de transferencia tecnológica y empresas que desarrollan su actividad en el mercado internacional. Reconociendo la importancia del Año Internacional de la Luz y Las Tecnologías Basadas en la Luz 2015 y su posible incidencia positiva en España a todos los niveles, las Cortes españolas han aprobado su consideración como un acontecimiento de excepcional interés público en nuestro país.

Finalmente, cabe reseñar que el año 2015 coincide felizmente con los aniversarios de una serie de hitos importantes en la historia de la ciencia de la luz: los trabajos sobre óptica de Ibn Al-Haytham en 1015, la noción del carácter ondulatorio de la luz propuesta por Fresnel en 1815, la teoría electromagnética de propagación de la luz formulada por Maxwell en 1865, la teoría de Einstein del efecto fotoeléctrico en 1905 y la incorporación de la luz en la cosmología mediante la relatividad general en 1915, el descubrimiento del fondo de microondas del cosmos por Penzias y Wilson y los logros alcanzados por Kao en la transmisión de luz por fibras para la comunicación óptica, ambos en 1965.

Si estos hitos son importantes desde el punto de vista científico, no lo son menos las tres claves tecnológicas: láser, fibra óptica y CCD. Celebremos el año 2015 como Año de la Luz, tomemos conciencia de su importancia en nuestra existencia y de las posibilidades que ofrece la luz y sus tecnologías para construir un mundo mejor.

Por JOAQUÍN CAMPOS ACOSTA

Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. Más Información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close