EN PORTADA

EL LARGO CAMINO HACIA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

Desde 1973, todos los días 5 de Junio se celebra en el planeta tierra el Día mundial sobre el medio ambiente, pero, ¿qué entendemos por medio ambiente en el año 2016?, porque nuestra percepción y nuestro concepto de medio ambiente ha ido evolucionando a lo largo de las últimas décadas.

La preocupación ambientalista surgió en los años 70 del siglo pasado, como consecuencia del acelerado crecimiento económico que experimentaron los países industrializados después de la segunda guerra mundial. Estos países apostaron por un modelo económico de alto consumo y de alta producción, lo que aumentaba de un modo muy notable la extracción de recursos naturales, al tiempo que incrementaba la generación de todo tipo de residuos.

El medioambiente inició un proceso preocupante de degradación, constatándose una pérdida creciente de la calidad del aire, de las aguas y de los suelos. Los países industrializados empezaron a preocuparse por los efectos negativos de la contaminación que les restaba calidad de vida, y también por un posible agotamiento de los recursos naturales. En esa misma década de los 70, los países en vías de desarrollo se enfrentaban a una serie de crisis alimentarias que producían hambrunas en su población, sus sistemas agrícolas sufrían graves deterioros, y en los países más pobres, se añadía la preocupación por su crecimiento demográfico que comenzaba a adjetivarse como explosivo. Sus preocupaciones, por lo tanto, eran bien diferentes.

En este contexto mundial, tuvo lugar en Estocolmo –durante los días 5 al 16 de junio de 1972- la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, que se reunió con el objetivo de analizar el estado del planeta. Fue la primera cumbre mundial que convirtió al medio ambiente en un tema de relevancia a nivel internacional, y una de sus resoluciones fue precisamente establecer el día 5 de Junio como el día mundial del medio ambiente, que este año se celebró en torno al tema Lucha contra el comercio ilícito de la fauna y flora silvestre.

En la Conferencia de Estocolmo, los países del Norte y los del Sur confrontaron sus diferentes preocupaciones: Los países del Sur -liderados por la India manifestaban su preocupación por no poder atender a las necesidades básicas de su población, “la pobreza es la peor forma de contaminación” contestaba Indira Gandhi a los representantes de los países industrializados, cuando éstos argumentaban que la contaminación perjudicaba a la salud de sus poblaciones.

Por su parte, los países del Norte –influidos por el pensamiento de los especialistas del Club de Roma que habían escrito el famoso libro Los límites del crecimiento– temían que si los países del Sur con su explosión demográfica adoptaban el modelo económico industrializado de los países del norte, el mundo se colapsaría. La cumbre se celebró con esta polémica de fondo y sin embargo fue capaz de finalizar con éxito, consensuando una Declaración y 26 principios que la humanidad debería de seguir, en orden a preservar el Medio Ambiente que se constataba seriamente amenazado.

Desde la Conferencia se pidió a todos los Estados que integraran la dimensión ambiental en sus procesos de planificación del desarrollo. La década de los 70 podemos decir que representa la preocupación por el deterioro medioambiental. Sin embargo, en los 80 se empiezan ya a diseñar soluciones, las cuales pasan por integrar las necesidades sociales, económicas y ambientales de la humanidad que se perciben entrelazadas como los lados de un triángulo.

El 19 de diciembre de 1983, la Asamblea general de las Naciones Unidas emite una resolución pidiendo el establecimiento de una comisión especial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, la comisión debería de presentar un informe sobre la problemática mundial en estas materias, incluyendo proyectos de estrategias para lograr un desarrollo duradero en el año 2000 y más adelante.

El informe se presenta a la Asamblea general el 4 de Agosto de 1987 con el nombre de “Nuestro futuro común”, aunque también es conocido con el nombre de informe Bruntland por el apellido de la primera ministra noruega Gro Harlem Bruntland que presidió la Comisión.

El mismo título Nuestro futuro común indica que pretende armonizar las diferentes preocupaciones de los países del Norte y los del Sur, que parecían irreconciliables en la conferencia de Estocolmo. El informe advierte que la crisis ambiental es a nivel planetario y que ningún estado por poderoso que sea puede enfrentarse sólo a ella, siendo necesaria la cooperación internacional.

En contraposición con la idea de cooperación, el informe señala que las relaciones internacionales injustas están generando deterioro medioambiental: Entre 1980 y 1984, los países en desarrollo perdieron alrededor de 55.000 millones de dólares en ganancias de exportación, debido a la caída de los precios de las materias primas, siendo África y América del sur las regiones más afectadas, esta caída de precios hacía que los países en desarrollo sobrexplotaran sus recursos para poder sobrevivir.

También señala que la crisis de la deuda en América Latina está generando que este continente sobreexplote sus recursos para pagar los intereses, en lugar de generar desarrollo en su población. El informe Bruntland deja muy claro que la sostenibilidad de la Tierra requiere un nuevo enfoque socio- económico global, al que denomina desarrollo sostenible y ofrece una definición que se ha hecho muy famosa: El desarrollo sostenible es aquel que satisface las necesidades de la generación presente sin afectar la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

Este tipo de desarrollo se basa en tres ámbitos de sostenibilidad que están conectados: la sostenibilidad social, la económica y la ambiental. Este triángulo de sostenibilidades debería de marcar el camino de la humanidad durante el siglo XXI.

La sostenibilidad ambiental exige que el desarrollo sea compatible con el mantenimiento de los procesos ecológicos, de la diversidad biológica y de la base de los recursos naturales. A este respecto, el informe dedica un capítulo a la conservación de las especies y los ecosistemas y otro a la energía y sus diferentes opciones.La sostenibilidad social requiere que el desarrollo aspire a preservar la identidad de las comunidades y a lograr el equilibrio demográfico y la erradicación de la pobreza. A este respecto, el informe dedica varios capítulos a la seguridad alimentaria, al desafío urbano y a la explosión demográfica de algunos países en relación con el deterioro medioambiental.

La sostenibilidad económica demanda un desarrollo económicamente eficiente, y equitativo entre las generaciones presentes y las futuras. A este respecto, el informe reclama una industria con más producción utilizando menos recursos y unas relaciones internacionales justas en sus intercambios económicos.

La comisión también abordó el problema de los comunes, es decir de aquellos espacios comunes de los que nadie se hacía responsable de su contaminación pero si de su explotación comercial: el océano, la atmósfera y la Antártida que todos los países degradaban sin asumir responsabilidad alguna. Cinco años después de la presentación del informe Bruntland, se celebró la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, conocida también como Cumbre de Río 1992 por haber tenido lugar en la ciudad brasileña de Río de Janeiro.

Desde la Cumbre de Estocolmo a la de Río, los dirigentes mundiales habían ido tomando conciencia de la gran crisis medioambiental que sufría el planeta Tierra, baste recordar que en 1972 sólo asistieron a Estocolmo dos jefes de estado: Olof Palme primer ministro sueco (Suecia era el país anfitrión) e Indira Gandhi primera ministra de la India; sin embargo, a la Cumbre de Río asistieron 108 jefes de estado. La cumbre de Río asume que el desarrollo sostenible y sus tres ámbitos de sostenibilidad son el camino que la humanidad debe seguir en el siglo XXI, si no quiere colapsar al planeta con consecuencias imprevisibles. La Declaración de Río señala que para conseguir el desarrollo sostenible son imprescindibles la cooperación internacional, la ayuda a los países menos desarrollados, el fomento de políticas demográficas adecuadas y unas relaciones comerciales internacionales justas.

Entre los importantes documentos que produce la cumbre de Río está El Programa 21 o Agenda 21 que es un ambicioso plan mundial para promover el desarrollo sostenible, auspiciado por las Naciones Unidas y asumido por los gobiernos de los Estados Miembros de la ONU. La Agenda 21 explicita cómo pasar del pensamiento a la acción, dividiendo su programa en 4 secciones: la primera sección la dedica a la sostenibilidad socio-económica, la segunda sección a la sostenibilidad ambiental, la tercera la dedica al fortalecimiento de los grupos humanos que son indispensables para conseguir el desarrollo sostenible, y la cuarta a los medios necesarios para conseguir una ejecución integrada de la Agenda 21.

La Agenda 21 –desde un punto de vista metodológico- es muy operativa y práctica, cada uno de sus 40 capítulos están divididos en Áreas de Programas en los que se detallan: las Bases para la acción, los objetivos y las actividades del programa y la financiación y la evaluación de los costos. Pero, el éxito de la Agenda 21 en el nivel global sólo puede conseguirse a través el éxito en la escala local. Por ello, en su capítulo 28, la Agenda 21 pretende fomentar las iniciativas de las autoridades locales en apoyo del Programa o Agenda 21.

Numerosos alcaldes de municipios de todo el planeta han decidido llegar hasta el ciudadano y animarle a tomar parte en este proyecto, dando origen a las Agendas 21 locales. En España, la Federación española de municipios y provincias (FEMP), siguiendo los compromisos de la Unión Europea, propone que la implantación de las agendas 21 locales se basen en dos herramientas metodológicas: la auditoría medioambiental y el Plan de participación social. La auditoría medioambiental realiza un diagnóstico de los problemas de sostenibilidad y sus causas, elabora un plan de acción de mejora y un plan de seguimiento, utilizando indicadores de los 3 ámbitos de sostenibilidad para evaluarlo.

El Plan de participación social elabora los instrumentos de participación ciudadana y el Plan de comunicación a la ciudadanía. Parece ser que los puntos más débiles de nuestras agendas locales son: la escasa participación ciudadana, la falta de consenso entre los diferentes partidos políticos que integran la corporación, y la falta de recursos económicos de las corporaciones locales.

Pero, las dificultades están para ser superadas, y así lo han hecho los municipios españoles que han conseguido los premios a las “Buenas prácticas por el clima”, o los que han ganado los concursos de “Proyectos por el incremento de la biodiversidad”, o los de “Buenas prácticas para el desarrollo sostenible en el medio rural”. Premios, todos ellos convocados por la FEMP desde 2006 para poner en valor, y dar a conocer buenas prácticas que sirvan de ejemplo a otros municipios.

En el año 2016, si nuestro municipio está implantando una agenda 21 local y observamos que: se construyen ascensores en las entradas al metro, se peatonalizan y ensanchan las aceras de algunas calles, se suprimen barreras arquitectónicas en la vía pública, se amplían zonas verdes ajardinadas, se simplifican los trámites administrativos para la apertura de pequeños comercios, se abre una oficina de apoyo a los emprendedores o se hace una campaña de prevención de la xenofobia. Son medidas que están todas conectadas, y responden a un plan de mejora de la sostenibilidad del municipio, es decir, sostenibilidad ambiental, económica y social del municipio, como corresponde al concepto de medio ambiente en el siglo XXI.

Por Mª ÁNGELES CEREZUELA ROSIQUE

Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. Más Información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close