CINE

SERIES DE TV: EL CINE EN CASA (I)

Actualmente es difícil establecer una línea divisoria bien marcada entre las películas que se proyectan en el cine y las series creadas para la televisión.  La calidad de las series televisivas es del mismo nivel que el de las grandes producciones cinematográficas en cuanto a medios, actores, directores, etc. y, en muchos casos, han constituido verdaderos fenómenos mediáticos. El ejemplo más significativo sigue siendo la célebre Lost (Perdidos) 2004-2010.

Durante muchos años los actores se dividieron, a grandes rasgos, entre actores de cine y de televisión. Normalmente eran escenarios (nunca mejor dicho) independientes y pocos eran los que cruzaban esas fronteras. Cuando alguno lo hacía, normalmente era después de haber consolidado su carrera en el cine, como ocurría con la actriz cómica Lucille Ball y la primera serie de éxito en los EE.UU.: I Love Lucy  (que se emitió en TVE  en 1958 con el título Yo amo a Lucy); también podían ser viejas glorias venidas a menos, pero en general los actores no eran intercambiables. El caso de George Clooney en Emergency Room (ER), Urgencias en TVE, años 90, ya fue signo de que las cosas empezaban a cambiar, pues, para él, la televisión fu su plataforma de lanzamiento al cine. No es este lugar para hacer historia, baste solo recordar lo que fueron las series televisivas para el gran público antes de los años 90. En general, eran historias de entretenimiento que nos procuraban citas semanales con personajes queridos que terminaban formando parte del paisaje doméstico. Estaba claro para todos que, en general, con honrosas excepciones (The Twilight Zone y alguna más) las series no eran cine ni se podían comparar con él.

En los años 80 llegaron Roots (Raíces) y Canción triste de Hill Street (Hill Street Blues), y después Twin Peaks del conocido director David Lynch, y Expediente X (X-Files), primera serie considerada de culto; feliz síntesis de teorías conspiratorias y reflexión sobre la condición humana. La calidad, a todos los niveles, ya se hacía notar. En esta década y la siguiente aparecieron series de muchos tipos, incluso experimentales. Las cadenas se dieron cuenta de que no bastaba asegurar episodios semanales; era necesario ser creativos con las historias, generar buenas tramas, lograr personajes significativos…

Pero es en el nuevo siglo cuando se desarrolla el actual fenómeno que se inicia con series como Los Soprano de David Chase, de la productora HBO, que ha demostrado que su manera de hacer series es el más logrado. Los Soprano está considerada por los críticos como una de las mejores series que se han producido hasta ahora. Actualmente, hay grandes directores y productores cinematográficos, como Scorsese (Boardwalk Empire (2010-2014) o los hermanos Coen (Fargo 2014-      ) que emprenden la aventura televisiva lo que hace que la atracción del público se multiplique.

Con Lost (Perdidos) -2004-2010- se da un paso más en cuanto a la inclusión de los espectadores en debates comentarios gracias a Internet y, además, gracias a los guiños filosóficos de la propia serie, se introduce la filosofía en la interpretación y comentarios de la misma y de otras. Libros como Perdidos. La filosofía, de Simone Regazzoni, joven profesor, entonces de la Universidad del Sacro Cuore de Milán o La filosofía de Lost. La isla tiene sus razones, conjunto de trabajos coordinado por Sharon M. Kaye, abrieron la puerta a otros tales como The Wire (David Simón, 2010), Breaking Bad  (VV.AA. 2013) o True Detective: Antología de lecturas no autorizadas (VV.AA., 2014), estos tres publicados por Errata Naturae, editorial española gestionada por dos filósofos, en cuya línea editorial (los libros que nos salvan la vida) se incluyen decididamente textos y trabajos sobre  la/s filosofía/s que sustentan la narrativa de las series. Pero hay muchos otros estudios.

Y es que la narración por entregas, como ya demostraron los grandes novelistas del siglo XIX, no está reñida con la profundidad de sus ideas, la buena caracterización de los personajes o reflexiones sobre la condición humana.

Hay series como Battlestar Galactica  (2004-2009) que, en un contexto futurista y apocalíptico, en el que la Humanidad es destruida por una avanzada especie de robots, hace dialogar (y actuar) a sus personajes –supervivientes de la catástrofe en el espacio- sobre religión, filosofía política y sentido de la vida. Actualmente, las series Humans (2015-  ) Westworld (2016-   ) exploran el impacto social y emocional que provoca el desarrollo de la conciencia en robots  o androides.

Otras, como Mad Men (2007-2015) recrea la vida de los empleados de una ficticia agencia de publicidad estadounidense durante los años 60. La trama se centra en el negocio de las agencias, así como en la vida privada de los personajes, y se describen las costumbres de la sociedad estadounidense en dicha época. Mad Men ha recibido la aclamación de la crítica, sobre todo por su autenticidad histórica, estilo visual, diseño de vestuario, actuación, guión y dirección, y ha ganado numerosos premios.  Pero este aparente ejercicio de memoria esconde la realidad desoladora de la persona de su protagonista y otros personajes, así como la vaciedad de muchas vidas disimulada en un ambiente de felicidad aparente. Mad Men e a Filosofia (Carveth y South, Sao Paulo, 2014).

Pero son las series de corte policiaco o con elementos de cine negro (The Wire, True Detective, Luther, Sons of Anarchy, etc.) las que más se adentran en problemas éticos, en colectivos marcados por la corrupción, en las crisis personales de sus protagonistas. Siguen las huellas de la novela negra europea y norteamericana y provocan, junto con las otras series mencionadas, la reflexión sobre nosotros mismos y los espacios que habitamos.

Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. Más Información

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close