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ADAPTACIÓN TECNOLÓGICA

En un mundo cambiante donde desechamos las tecnologías luego de su vida útil, surge la adaptación tecnológica como una solución sostenible para convertir lo inservible en algo útil para la sociedad.

A través del tiempo el ser humano ha ido desarrollando tecnologías para expresar y facilitar su necesidad de conseguir diferentes propósitos. Desde épocas muy remotas, las sociedades han ido evolucionando debido a sus creaciones tecnológicas, desde la rueda, hasta satélites artificiales para explorar otros planetas y estrellas. Nuestra necesidad de entender el mundo y mejorar nuestros niveles de vida nos ha llevado a crear, diseñar y desarrollar constantemente nuevas tecnologías que son adquiridas y usadas por la mayoría de nosotros. En un mundo en constante cambio, nuevas herramientas se construyen cada día, y a medida que el mundo avanza en el tiempo, más tecnologías ingresan en nuestras sociedades generando, aparentemente, un impacto positivo. El ser humano se adapta continuamente a ese mundo cambiante, pero surgen preguntas: ¿las tecnologías también se adaptan a ese mismo cambio? ¿Y cuál es el impacto de esa adaptación?

A través de la historia, la palabra tecnología ha sido definida por un número innumerable de autores y seguirá siendo tema de discusión en su definición, ya que es influenciada por varios factores como la cultura, las necesidades, el medio ambiente y la sociedad en general. La tecnología es una creación tangible que implica la utilización de métodos y procesos para su desarrollo, y a pesar de sus múltiples definiciones, se puede estar de acuerdo en que es usada para propósitos prácticos. En sí, la tecnología también puede ser vista como el resultado de la interacción entre el ser humano y su entorno, el cual está en constante cambio. A medida que el mundo cambia económicamente, socialmente y ambientalmente, se necesitan nuevas tecnologías que estén a la altura de las nuevas condiciones. El factor tiempo, en la definición, es importante, ya que el impacto de la tecnología no sólo existe durante su funcionamiento, sino también durante su estado de inutilidad. Una visión sustentable en el tiempo de la palabra tecnología debe considerar el rol que cumplirá durante su etapa de funcionamiento y durante su eventual desecho para no dejar a las generaciones futuras materiales inservibles de lenta degradación, poniendo en riesgo al medio ambiente.

En el siglo XXI, el ser humano utiliza, cambia y adquiere tecnologías cada día. En el mundo actual, donde todo cambia muy rápido, las tecnologías enfrentan el reto de adaptarse para seguir cumpliendo la función para las cuales fueron creadas. Algunas tecnologías son más adaptables que otras a esos cambios y por lo general duran un largo periodo de tiempo. Mientras que estas pueden durar por muchos años, otras colapsan, se vuelven obsoletas o son dañadas y destruidas. Existe la preocupación del qué hacer con las tecnologías que ya no son útiles y que requieren ser separadas de la sociedad para ocupar un lugar muerto en la tierra, en algún relleno sanitario o botadero. ¿Cómo se adaptan a ese mundo que ya no las necesitan? Aceptar que todo cambia y que nada dura para siempre es importante para responder está pregunta. Reconocer esté proceso nos llevará a ver la tecnología de una manera más flexible, ya que entenderemos que su función cambiará de útil a no útil en un punto específico en el tiempo, pero esa función no útil también puede cambiar y no ser para siempre. De esta manera, la tecnología puede pasar de no útil a útil nuevamente. Esta visión nos permitirá abrirnos a muchas posibilidades para que cualquier tecnología en su estado inservible pueda cambiar su estructura y propósito.

Los budistas describen este proceso en el que todo cambia y nada dura para siempre como impermanencia. La impermanencia es el estado del constante cambio donde nada se queda igual, incluso cuando todo parece estar sin movimiento. El entender este proceso nos liberará del sufrimiento porque entenderemos que es el rumbo normal de la vida. Ese entendimiento profundo nos dará sabiduría y eventualmente la paz. Por el contrario, cuando asumimos que nada cambia y que todo dura para siempre, es cuando surge el conflicto, ya que nos aferramos a una realidad que va a cambiar así queramos o no. De acuerdo con el budista Tibetano Dzongsar Jamyang Khyentse (2008), para Buda si no hay impermanencia no hay progreso o un cambio para algo mejor. Desde una visión tecnológica, la tecnología tampoco dura para siempre, su estado cambiará en un día o en mil años, quizás menos o más, y cuando son ajenas al cambio es cuando sufren y se malogran o se vuelven obsoletas ya que no son capaces de adaptarse a un entorno en constante movimiento. El ser humano al entender que todo cambia y que nada dura para siempre, será capaz de transformar la materia y darle nuevos usos a esos materiales aparentemente inservibles a través del reciclaje, el re-uso y la reutilización.

En nuestro día a día, los seres  humanos a veces nos apegamos a una realidad permanente y nos cuesta adoptar nuevas condiciones. Por ejemplo, cuando compramos una tecnología queremos que dure y funcione para siempre a la perfección. Lo cual es entendible, pero al mismo tiempo, existen elementos que no podemos controlar, generando malestar y conflicto. Sin embargo, reflexionando, entenderemos que esa realidad cambiará y que ese cambio puede suceder en cualquier momento durante la vida útil de lo que compramos. Entender que en algún momento en el futuro habrá un cambio y que una tecnología ya no será útil es importante, así ese cambio suceda al día siguiente, o en diez, cien o mil años. El cambio de una tecnología es inminente y el aceptar esa realidad nos permitirá abrirnos a la posibilidad de crear un propósito nuevo para que esa tecnología siga siendo útil a la sociedad. De otra manera, lo aparentemente inservible terminará ocupando un lugar en la basura, un relleno sanitario, o en el peor de los casos, en algún río u océano de nuestro planeta.

Muchas de las creaciones del hombre que han sido de mucho beneficio a la humanidad están generando un impacto negativo al medio ambiente, debido a que su eliminación no es la más adecuada. La tecnología no se está adaptando de una manera sustentable, dañando a la tierra y a los seres vivos que habitan en ella. Sin embargo, hoy en día existen muchas iniciativas que comparten una visión de cambio y que fomentan prácticas sustentables tales como el reciclaje, el re-uso y la reutilización. Por ejemplo, la reutilización del plástico y su transformación en telas resistentes es una realidad que está siendo desarrollada a nivel mundial. Otras tecnologías en su estado inservibles demandan más creatividad para su transformación en algo útil. El descubrir y explorar los beneficios escondidos de esas tecnologías a través de la creatividad y del conocimiento, es lo que le espera al mundo en un futuro inmediato. Incluso la improvisación debido a la necesidad es aliada de la creatividad, cuando, por ejemplo, se adaptan bicicletas obsoletas en Guatemala para ser usadas como lavadoras o batidoras para hacer jugos a través del movimiento del pedaleo (BBC News, 2015). Sea cual sea el motivo de este proceso creativo, esto nos llevará a contribuir a un propósito sustentable de adaptación tecnológica, ya que reducirá los niveles de basura y de contaminación en el planeta.

Para fomentar la creatividad y descubrir nuevas opciones para tecnologías inservibles, es necesario separar la estructura tangible de su propósito. Esto sucede cuando una tecnología se malogra o pierde su estructure original. Por ejemplo, en el momento que una silla se rompe y es inservible, ya no tendrá un fin específico, por lo tanto, se separará de su propósito y dejará de ser una silla. De esta manera, lo que queda de la silla se abrirá a infinitas posibilidades para crear otras tecnologías. Si la silla es de madera, esa madera podrá convertirse en un librero, una mesa o incluso en una mejor silla. El entender el desapego del nombre de una tecnología cuando ya no cumple su función primordial es importante para explorar posibilidades antes impensadas, abriendo paso a la creatividad y posiblemente a la innovación. De esta manera, la tecnología que ya no es útil, idealmente se adaptará a nuevas condiciones requeridas por la sociedad.

Uno de los ejemplos que despiertan bastante inspiración es el de la orquesta sinfónica de Cateura de Paraguay, la cual está conformada por niños que tocan instrumentos hechos con basura proveniente del botadero situado cerca de su comunidad. Estos instrumentos incluyen violines, chelos, tambores e incluso un arpa, y en conjunto forman una orquesta que ha viajado por el mundo entero llevando un mensaje cultural, educativo y medio ambiental. El director musical de la orquesta Favio Chávez en el documental Landfill Harmonic (2015) simplifica ese mensaje con la frase “el mundo nos manda basura y nosotros le devolvemos música”. Las posibilidades son infinitas para una tecnología durante su proceso de adaptación, no solo durante su etapa útil, pero igualmente importante durante su estado de inutilidad. Así la tecnología será capaz de seguir contribuyendo a la sociedad, incluso más de lo pensado.

El futuro requiere de acciones inmediatas en relación a los desechos tecnológicos. Si bien es cierto, los seres humanos necesitamos el uso de herramientas para seguir evolucionando como especie, también necesitamos tomar conciencia de lo que usamos y de lo que eliminamos. Existe una gran oportunidad de crear tecnologías nuevas y más adaptables en base a lo que ya existe. Soluciones como el reciclaje, el re-uso y la reutilización de tecnologías existentes en estado inservible, se presentan como soluciones sustentables. El mundo avanza rápidamente y no hay mucho tiempo para adaptarse, ya que tenemos que responder a las necesidades de las nuevas condiciones que el mundo nos presenta. La creatividad expresada a través de las personas y de las iniciativas que actualmente se desarrollan en muchos lugares del mundo nos muestran soluciones y nos inspiran a crear nuevas herramientas para nuestra evolución.

BIBLIOGRAFÍA

Allgood, B., & Townsley, G. (2015). Landfill Harmonic.

BBC News. (2015). Las bicimáquinas de Guatemala que lavan ropa o hacen jugos sin electricidad. Sitio web: https://bbc.in/1QQDCVQ

Dzongsar Jamyang Khyentse, R. (2008). What Makes You Not a Buddhist? Boston, Massachusetts: Shambhala Publications.

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