Derechos de las trabajadoras del hogar en el Congo

El Congo: dignidad y derechos de las trabajadoras del hogar

El objetivo de un programa integral, con el apoyo de InteRed y la financiación de la Agencia Vasca de Cooperación Internacional para el Desarrollo, es construir un entorno laboral más justo, seguro y digno para todas las trabajadoras del hogar, donde sus derechos sean respetados y sus contribuciones valoradas.

Queen Bazihala, es trabajadora del hogar en Goma y miembro de la asociación Tuugane Cajed: “He aprendido sobre el contrato escrito entre una trabajadora del hogar y su empleador. Antes, no sabía que debía haber un contrato para el trabajo doméstico, pero ahora entiendo que hay un contrato verbal y otro escrito. Nos dijeron que el contrato escrito es muy importante porque en caso de problemas, podemos referirnos a él, ya que es tangible. Por otro lado, un contrato verbal es difícil de probar porque son solo palabras que pueden cambiar. Estos nuevos conocimientos, me permiten conocer mis derechos y los conceptos relacionados con la formalización de un contrato y aspectos como el salario y el horario laboral. Mi empleador ya no podrá verme como un objeto, sino como un ser humano”.

En Goma, ciudad al este de la República Democrática del Congo, existe una realidad invisible que afecta a miles de mujeres, las trabajadoras del hogar son a menudo víctimas de violencia y vulneración de sus derechos. Mujeres que se ven obligadas a trabajar en casas ajenas para poder subsistir realizando tareas domésticas, cuidado infantil, cuidado de mayores, sin tener contratos, protección laboral básica, ni salarios dignos y jornadas extenuantes. Su labor es fundamental, pero su invisibilidad y la falta de reconocimiento social, las coloca en una situación de vulneración extrema, agravada porque muchas de ellas son migrantes de zonas rurales, sin educación formal y sin acceso a oportunidades de empleo, lo que les obliga a aceptar trabajos informales, donde a menudo se encuentran aisladas y sin apoyos.

La falta de regulaciones laborales específicas que protejan sus derechos, además de la ausencia de una legislación adecuada y mecanismos de denuncia, dificulta el amparo de sus derechos fundamentales; la Fundación InteRed, junto con nuestra organización local, Action Globale et Includive pour le développement de la R.D. del Congo, en alianza con la Union des Femmes Domestiques du Congo (UFEDOC), miembro de la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar (FITH), promovemos formaciones para que las mujeres conozcan sus derechos, campañas de concienciación e incidencia para la implementación de políticas públicas que garanticen su protección y dignidad; dando así respuesta a la vulneración de los derechos de las empleadas del hogar y a los abusos en sus condiciones de trabajo.

Contexto de las mujeres trabajadoras del hogar en Goma La motivación principal por la que se elige esta profesión, es la pobreza, la falta de acceso a la escolarización (el 77% en la región oriental) y la escasa formación, que junto a la crisis de conflictos armados en Goma, lleva a muchas familias a depender de trabajos informales y de subsistencia, muchas veces realizados por mujeres y niñas. La informalidad del sector, implica que muchas de estas trabajadoras carezcan de contratos formales, lo que las deja sin acceso a la salud y servicios sociales o derechos laborales básicos; todo ello, en un contexto de precariedad, vulnerabilidad y poco reconocimiento, condiciones que se ven agravadas por abusos, explotación y prácticas discriminatorias que persisten en la sociedad.

Las trabajadoras, en su mayoría, realizan sus tareas de forma aislada y en hogares particulares, sin regulación formal que proteja sus derechos, y donde al no estar declarado su trabajo, su remuneración no está alineada con la tasa de salario mínimo diario, fijado en unos 7,45$ (enero, 2026), y se deja a discreción del empleador, con un pago muy inferior a la media, oscilando sus ingresos entre 20 y 50$ al mes. Esta situación limita sus posibilidades de mejorar sus condiciones de vida y garantizar un futuro para ellas y sus familias; además, esta precariedad laboral perpetúa el ciclo de pobreza que requiere, para acabar con ella, promover y proteger sus derechos como trabajadoras.

  • Protección y respeto en el empleo doméstico Analizada la realidad que viven las mujeres en este sector, el trabajo se desarrolla con formaciones y actividades para dotarlas de herramientas prácticas: educativas, jurídicas, psicosociales y de incidencia pública, con las que puedan afrontar los desafíos diarios en su entorno laboral, y conforme a la realización de:
  • Sesiones de alfabetización (en aquellas que lo necesiten) en competencias de lectura y escritura (generalmente mujeres que hablan suajili y desconocen el francés, idioma oficial en R.D. del Congo) para acceder a la información, comunicar sus necesidades y ejercer sus derechos de forma efectiva.
  • Formaciones en derechos laborales dirigidas a trabajadoras del hogar, asociaciones de trabajadoras domésticas, lideresas y autoridades locales en legislación y normativa del sector laboral y Convenios 189 y 190 de la OIT, que protegen sus derechos frente a la explotación, abusos y violencia laboral.
  • Acompañamiento psicosocial y jurídico, en apoyo a las trabajadoras en cada etapa de su proceso de defensa, brindando asistencia emocional y orientación legal necesaria para enfrentar las situaciones adversas.
  • Mentoring orientado a la negociación de contratos de trabajo y a la afiliación de asociaciones para fortalecer su posición frente a empleadores y promover la formalización de sus relaciones laborales.
  • El establecimiento de un programa de sensibilización y movilización en la comunidad de Goma, liderado por las trabajadoras del hogar capacitadas, enfocado a difundir sus derechos y promover la organización colectiva; incluye intervenciones en programas de radio locales y manifestaciones públicas, con el fin de crear conciencia, impulsar su capacidad de organización, incidencia y participación activa en la defensa de sus derechos.
  • Incidencia y articulación con actores clave. Para lograr cambios en el marco legal y político, las organizaciones de las trabajadoras del hogar, deben fortalecer su incidencia ante las autoridades locales y nacionales. Ello implica, impulsar la creación, promoción y cumplimiento de las leyes que protejan los derechos de estas mujeres; además, de fortalecer la articulación y el diálogo entre las asociaciones y entidades del trabajo doméstico con el sistema judicial y administrativo.

Todo este trabajo conjunto pretende que las mujeres conozcan y ejerzan sus derechos con mayor autoestima y capacidad de decisión; que las asociaciones y organizaciones locales puedan representar sus intereses y negociar mejores condiciones laborales, disminuir los casos de violencia, acoso y explotación laboral gracias a la denuncia y sensibilización; promover leyes y políticas públicas que protejan efectivamente a las trabajadoras del hogar… Su lucha, cada día más fuerte y articulada, marca el camino hacia una sociedad, donde estas mujeres puedan dejar atrás la vulnerabilidad y mejorar su bienestar y dignidad.

Uno de los principales retos es lograr la ratificación y la efectiva aplicación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca garantizar las condiciones laborales dignas y justas para las trabajadoras del hogar. La implementación de este convenio representa un paso fundamental hacia la construcción de una sociedad más inclusiva, equitativa y respetuosa con los derechos humanos. Alcanzar este objetivo, incluye garantizarles salarios dignos, jornadas laborales de ocho horas, horas extras remuneradas y condiciones laborales libres de violencia, discriminación y abusos. Además, es fundamental sensibilizar a la sociedad y fortalecer los marcos legales para proteger a las trabajadoras, reconocer su trabajo y dignificar su labor.